22.1.20

Pin parental, pero eso ¿Qué es?

Como dicen por mi tierra, “más perdida que el barco del arroz”. Creo que desde mi desconocimiento, incluso de qué partido defiende qué, soy la persona idónea para escribir unas líneas acerca de este asunto tan polémico estos días y en boca de todos. No paro de escucharlo, pin parental por aquí y por allá, pero nadie explica realmente qué es. La verdad, pienso que es uno de estos temas para desviar la atención mediática, y del pueblo, de otros asuntos más importantes que hay hoy día y en nuestra actualidad nacional. Sin embargo, puestos a opinar... Desde mi punto de vista, sí para cualquier chorrada hay quienes defienden que los padres tienen qué decidir si sus hijos pueden o no acudir a clases de religión, que incluso crucifijos u otros signos religiosos molestan porque estamos todos más papistas que el Papa, pues digo yo que también habrá que preguntar a los padres en qué cosas se le puede adoctrinar a su hijo y en cuáles no.

Personalmente, como madre, confío en el colegio de mis hijos. Sé las materias que le enseñan, pero una vez dentro no sé qué van a meterle en la cabeza y qué no. Pienso que ellos van allí a enseñarle lo que yo no puedo, aprender a leer y comprender, matemáticas, geografía, inglés... Hay una parte importante en el desarrollo de la persona de mis hijos que me tocará a mí. Desde que nacieron, en casa le enseñamos, le educamos, le guiamos... La verdad, creo que es lo que tenemos que hacer los padres, al igual que alimentarlos, bañarlos, cuidar de que todas sus necesidades estén cubiertas...

Para mí es muy importante educarlos en valores. Igualmente, creo que hay aspectos que deben tomarse en serio en el colegio para transmitirle a los niños, pues estoy segura de que hay hogares donde éstos no se tratan. Por ejemplo, ante el aumento de las violaciones a menores tengo claro que hay un problema de base que surge en la falta de educación sexual a los menores desde términos de igualdad. Asimismo, se debe al acceso que los niños tienen a las nuevas tecnologías sin control parental que hacen que accedan a contenidos que no son aptos para su edad. Además, existe un “maltrato” hacia la figura de la mujer en el porno que creo que también tendría que regularse de algún modo. Un porno que por otra parte ven los niños (a edades cada vez más tempranas) sin que estén preparados para ver ese contenido y sin que nadie les explique que eso no es la realidad. Con todo, en las aulas es necesario formar en valores de igualdad, educación... También lo es formar en materia financiera. Son niños que se harán adultos y saldrán al mundo sin saber leer una nómina, hacer la declaración de la renta, administrar sus finanzas... Son aspectos muy necesarios. Y así con cientos de asuntos. ¿Que si el colegio debe pedirme permiso a mi como madre para educarlos en estos asuntos? Pues mira, ni sí ni no. Pero debe haber una lógica, si me piden mi consentimiento para si dará religión o ética o como se llame ahora, pues no pasa nada por preguntar por el resto de cosas, como si quiero que salga en redes sociales, o si quiero que vaya a una excursión a un museo... Lo que me parece fatal es politizar con nuestros hijos. Así como adoctrinarlos en temas más delicados, como lo que se ha demostrado que ocurre en Cataluña con el independentismo. En relación a esto, si a mi niño quieren empezar a meterles ideas en la cabeza de que nuestra comunidad autónoma es una nación independiente de España, pues mira, ahí como que no estoy de acuerdo.
Con todo, mi opinión es que dejen a los niños tranquilos, que sean niños, que aprendan lo máximo posible de manera divertida y que disfruten su infancia que es sólo una y se pasa rápido.
Los políticos que politicen pero no con nuestros niños.
Y nosotros, no le sigamos el juego. Conmigo que no cuenten para debatir tonterías. Y que sean coherentes. O preguntamos por todo o no preguntamos por nada. O respetamos el derecho a elegir para todo o no. Pero desde mi punto de vista, hoy día, se defienden cosas contradictorias. Así que a mí ni pin ni pon, ni lo contrario

13.9.18

Montessori, Waldorf... ¡Qué lío!

Desde hace unos años, parecen haberse puesto de moda escuelas alternativas que siguen métodos como los de Montessori o Waldorf, pero, ¿Sabemos en qué consisten? ¿Cuáles son mejores? Para mí es un lío. Creo que nos bombardean con esto, con lo otro y no sabemos qué va a ser lo mejor para nuestros hijos.

Waldorf. Según el método Waldorf hay que ver qué potencial hay en el ser humano y qué puede desarrollarse en él. Así, un niño puede relacionar su aprendizaje con sus propias experiencias. Sus capacidades se despliegan en tres etapas de desarrollo: primaria infancia, niñez, adolescencia hasta llegar a ser un adulto.

En mi opinión, el método Montessori es bastante similar. Éste consiste en que la inteligencia del niño se desarrolla mediante un trabajo libre con material especializado. Así, el método Montessori estimula al pequeño con materiales simples dejando al niño que aprenda solo.

¿Conocéis alguno de estos métodos? ¿Los aplicáis? ¿Cuál recomendáis?


Imagen https://www.zendalibros.com




8.2.17

Kiabi piensa en los niños con alguna discapacidad 'Les Loups Bleus'

Como os comento en mi otro blog también, Kiabi ha lanzado una nueva colección adaptada a los niños con alguna discapacidad para que sus padres puedan vestirlos más fácilmente. Me parece una nueva iniciativa, sobre todo, teniendo en cuenta que esta marca francesa tiene precios bastante asequibles. Así que sólo por eso se merecía compartirlo con vosotras. La colección se llama 'Les loups bleus'




29.10.16

Dos años

Escribo esta entrada para actualizar, pues el Señor Bebé ya tiene dos años y, ahora me doy cuenta que, en un año no he podido actualizar este blog. Es increíble lo rápido que pasa el tiempo desde que está él y cómo el reloj ha pasado a tener menos horas. Apenas me da tiempo a nada, así que este blog se ha quedado aparcado temporalmente. Sin embargo, espero pronto poder retomarlo con fuerza y publicar como es debido. ¡Tengo mucho que contaros por aquí!

12.10.15

El primer cumpleaños

No puedo creérmelo pero es verdad. La semana que viene hará un año. Un año desde que el Señor Bebé llegó a nuestras vidas. A mí vida. Y cada día me sorprendo al ver que, cada segundo, puedo enamorarme de él aún más de lo que estoy. Sé que para todas nuestros niños son especiales, pero como éste es mi espacio, os tocará leer que el Señor Bebé es mágico, especial. Todavía no me he convencido de que es mío, mi bebé. Me parece que estoy viviendo un sueño. Y es que junto a él, cualquier momento es un sueño. Siempre iluminado con una sonrisa, porque hasta cuando está soñoliento te mira y te sonríe. Hasta cuando está enfadado, contrariado, siempre, te mira y sonríe. 

Va a cumplir un año y ya he aprendido numerosas cosas de él. Es curioso, pero me siento tan contenta y tan rara a la vez. Da vértigo pensar lo rápido que pasa el tiempo. A veces quisiera detenerlo y estrujar cada instante al máximo. Me da pena que estos momentos se me escapan, que el reloj sigue su curso y que no puedo agarrar estos segundos mágicos. Quiero retenerlo todo en mi cabeza y, lo cierto, es que a veces me genera estrés pensar que se me olviden estos recuerdos porque los sustituiré por otros. Por eso, quiero escribir esta entrada. Así, al menos, en unos años podré releerla y trasladarme a esta época en la que mi pequeño todavía tiene 11 meses pero se encamina a cumplir su primer añito. El más lindo y precioso de toda mi vida. Al mismo tiempo que el más rápido. 

Ahora mismo, mientras escribo, me viene a la memoria el olor de aquella tarde en el hospital sosteniéndolo en brazos por primera vez. Aquella primera noche en la que ni nos conocíamos. Esos días en los que aprendíamos a ser papás. Todo era nuevo. Y ahora, aquí estamos, un año después. Me parece mentira. 

Para el Señor Bebé todo sigue siendo nuevo. Cada día descubre o aprende algo. Ya camina -aún agarrado-, gatea, habla en su particular idioma, hace palmas, saluda, indica lo que quiere y lo que no, muestra su genio o se pone mimoso, se ríe a carcajadas y, sobre todo, quiere jugar y comerse el mundo. 

Así que el próximo 21 de octubre por aquí estaremos soplando velas e intentando captar todos los momentos en fotografía porque el tiempo vuela y esta etapa es mágica, muy mágica. 

Y, antes de despedirme, quería aprovechar para desearle feliz cumpleaños también a este blog, que celebró aniversario el pasado 28 de abril, aunque mi tiempo libre es tan escaso que no he reparado en ello hasta ahora.

Os dejo con la invitación del cumple del Señor Bebé. ¿Qué os parece?






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